miércoles, 10 de enero de 2018

Gamificando en las clases de Química

Juguemos a la ruleta y aprendamos el lenguaje químico


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6 de enero de 2018

José Heber De León Monzón. 
Cd. Hidalgo, Suchiate, Chiapas, México. DGETA-CBTa 60. IBERCIENCIA. Comunidad de Educadores por la Cultura Científica (CEEC).

Con la intención de “enganchar” la atención e interés del estudiante hacia el aprendizaje, la ruleta es una estrategia didáctica que permite aprender jugando, ya sea como reto personal, entre compañeros, de manera colaborativo contra reloj intentando eficacia en el menor tiempo, la idea que el estudiante aprenda el uso correcto del lenguaje químico.



Una de las dificultades en la enseñanza de la química es lograr que el estudiante aprenda a conocer, comprender y manejar el lenguaje químico. Por ejemplo, escribir correctamente las fórmulas químicas y los nombres de los compuestos que representan, implica un proceso de aprendizaje que requiere analizar, identificar, distinguir y dilucidar la información que nos ofrece la tabla periódica, las características físico-químicas de los elementos químicos y las reglas de nomenclatura química establecidas.

En la escuela tradicional, es común, a través de la clase expositiva del docente que el estudiante aprenda a utilizar las reglas de nomenclatura, por lo general, resolviendo una serie de ejercicios. La búsqueda de estrategias que permitan al estudiante el aprendizaje de manera lúdica apoyada en recursos didácticos, ha llevado a la presente propuesta didáctica.

El uso de ruletas o discos giratorios –por lo general de un sólo círculo–, son utilizados como juegos o en algunos casos como recursos didácticos. Hace algunos años conocí un disco de conjugación de verbos en inglés y de ahí surge la idea de elaborar algo para la enseñanza de nomenclatura de compuestos químicos que denominé “Ruleta de los Compuestos Químicos Inorgánicos”, el cual consiste en dos discos superpuestos, uno inferior de diámetro mayor y otro superior, subdivididos en 16 partes iguales con líneas concéntricas; en uno de ellos se anotan cationes y el otro aniones, que al hacer coincidir algún catión con un anión se escribe su fórmula y a esta según la regla utilizada se le asigna el nombre correspondiente, dada las divisiones, es posible formar otros 15 compuestos diferentes, y así, por cada posición que se mueva la ruleta se forman otros 16 fórmulas, de tal forma que con este material didáctico sirve para practicar con 256 compuestos diferentes, sin embargo, algunos elementos catiónicos tienen más de un número de oxidación (polivalente), por tanto se formaran en adición un número mayor. En el caso del ejemplar que se muestra en la imagen se obtienen 368 fórmulas diferentes (óxidos, hidróxidos y sales).

Los estudiantes van realizando las combinaciones de cationes y aniones, fórmulas resultantes y asignando el nombre del compuesto formado, para ello escriben la información en la celda correspondiente de la siguiente tabla:

Catión
Anión
Fórmula
Nombres













Así como esta ruleta ha sido diseñada como una estrategia didáctica para el aprendizaje de la nomenclatura de compuestos químicos inorgánicos, existen entre otras ideas de “Proyectos Educativos – Aprendiendo Juntos” para elaborar materiales similares para otros temas como enlaces químicos o reacciones químicas; o ir más allá y pensar en una opción digitalizada interactiva, aunque ésta para centros educativos que cuenten con la infraestructura necesaria, también merodea la idea de crear una aplicación para dispositivos móviles, pero para ello será necesario contar con aliados académicos para su diseño e implementación.

¡Manos a la obra! “Juguemos a la ruleta y aprendamos el lenguaje químico”, un primer jugador, gira la ruleta y espera que ésta se detenga para ver las posibles combinaciones, por ejemplo el catión Na1+ y Cl1-, se escribe la fórmula química NaCl y el nombre del compuesto: cloruro de sodio. El segundo jugador, gira la ruleta y encuentra al catión Fe2+ y Fe3+ en coincidencia con el anión (CN)1-; en este caso es posible formar dos compuestos de los mismos elementos pero en distinta proporción. Para uno de ellos se forma Fe2O3 a partir del Fe3+ y O2-, cuyo nombre es óxido férrico y, el otro compuesto se escribe como FeO, al haber unido químicamente el Fe2+ y O2+, nombrándose como óxido ferroso; con este material es posible crear retos personales, concurso entre estudiantes, tanto en pruebas individuales o en equipo, ir contra reloj y más… hace algunos años, un estudiante compartió su anécdota, un hermano menor –al parecer cursaba el 6º grado de primaria– vio la ruleta y le llamó la atención, le pidió le enseñara y al cabo de unos días el niño ya estaba escribiendo formulas y nombres de los compuestos químicos.

“Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo” 

Benjamín Franklin



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